Y me siento libre, liviana, disfrutando de todo. Llegar al punto en el que vas escuchando música por la calle y no crees que puede haber placer más grande que el aire pegándote en la piel. Y si, hay cosas y personas que llegan en el momento justo, y nunca porque sí. Y nada, hoy va a ser una gran noche, tengo que decirlo. Más que feliz. Feliz de mi vida. Feliz conmigo, y con la gente que decido que me rodee.
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