No me culpes…son ideas, y mi necesidad de escupir todo casi de una vez es solo para no enfermarme. Mucha gente usa disfraces enormes para esconder verdades enormes, lo que los convierte en mentiras enormes. Si corro, si grito, si lloro, son puertas que no están cerradas. Y aunque todavía no me afecte, sé que va a llegar el momento en que nos enfrentemos a la realidad, y nos preguntemos si realmente estamos preparados para el siguiente paso. Tus actitudes ya no me asustan, solo le temo a tus respuestas. El miedo anula, lo sé.
¿Miedo? Quizá cuando hablo de temer, no esté hablando literalmente de asustarme, sino de la incertidumbre que esto me genera. De la necesidad de beber uno del otro, cuando a veces dependa de vos. Mi felicidad y mi vida. Mi todo, vos.
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