Entonces empezaron a cerrar muchas cosas en mi cabeza. Parada ahí, la música y el murmullo de la gente desfiguraban sus palabras, sin embargo mis ojos seguían clavados en el, y podía oírle muy claro. “Sos todo lo que buscaba”. Y fue ahí, cuando de repente me encontré haciendo lo que tanto odiaba de él. Mientras sacaba sus sentimientos a la luz, solo lo miraba, ni siquiera sabia que decirle aunque eso no significaba que miles de cosas se me cruzaran por la cabeza. Sentía mareo, o mas bien, una sensación de asfixia mezclada con impotencia, culpable de que no pudiera mover mis musculos y mi mente no reaccionara. ¿Lo mismo le pasaba a el cada vez que yo lo juzgaba por no reaccionar cuando yo desnudaba mis sentimientos por su persona? Quizá lo suyo no era falta de interés…sino confusión, como la que me estaba haciendo sentir ahora.
23/02
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